jueves, 20 de enero de 2011

You know

La gran mayoría de las situaciones que afectan a mi vida, a mi día a día, me zarandean dificultándome el ascenso de tal forma que en ciertas ocasiones llego a plantearme el tomar ciertas actitudes que, más tarde, cuando la tempestad se sosiega, me permiten comprender que la perversión es una cualidad intrinseca a la naturaleza humana. Analicemos la figura de la farola. Una farola tiene como finalidad iluminar un camino o tramo para facilitar la travesía a través de él. Este análisis lo podríamos realizar para todos los objetos y animales, pero considero que en ningún caso podemos llegar a comprender los actos humanos. Cualquier objeto inerte no tiene conciencia o percepción de su existencia o finalidad, por ello es que no sufre ningún impedimento vital. Pero esto, en el caso de los seres humanos no ocurre así. Todos los problemas derivan del escaso conocimiento de nuestro propio ser, creando interrogantes sin respuesta posible u objetiva. ¿Es posible alcanzar un conocimiento que anule estos interrogantes? Considero que, aunque con dificultad se puede alcanzar. El problema es que en la mayoría de los casos nuestra vida se encamina hacia la adquisición de conocimientos técnicos, con el fin de facilitar nuestra vida material. Es una enfermedad social, como tantas otras, el enfoque que se le da a la existencia de los individuos, hacia el lugar al que se nos guía. Supongo que nunca los actos y pensamientos humanos, dentro de la individualidad, serán correctos y favorables al ser. 

1 comentario:

  1. :O
    gran principal enserio, hace que pensar...
    pensare en ello...
    cuidate un kisss

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