miércoles, 16 de marzo de 2011

Jump

Y me desplazo entre las baldosas, superando cada uno de los abismos que las separan. De repente, observo que un gran árbol se erige frente a mi, rodeado por una oscura pradera. Avanzo con cautela, entre esas inmensas bestias que me rodean. Finalmente cuando vislumbro el fin de mi agotador viaje, me encuentro una alta y robusta pared, que fue en un principio blanca, pero que aquellas bestias ennegrecieron a su paso. Comienzo a escalar, para salvar el complicado obstáculo, pero poco a poco me voy dando cuenta de la dificultad que mi marcha conlleva. Mis manos sangran debido a la escasez de salientes y a la gran fuerza que debo emplear para no despeñarme. Según prospera mi subida, observo cada vez más lejanas a las bestias, pero el ensordecedor ruido de su acción no cesa. El viento empieza a zarandearme y antes de caer consigo detenerme en un amplio saliente de aquella abrupta ruta. Me propongo avanzar hasta el próximo saliente, donde asoman las hojas y troncos del inicio de un pequeño bosque. Una vez he llegado allí busco algo de agua y, justo cuando pretendía emprender la marcha, una inmensa águila de afiladas garras intenta capturarme. Ante tal infortunio me refugio entre las gruesas raíces de aquellos árboles. Mis fuerzas me abandonan, miro mi reloj y quedo sorprendido, pues aun siendo las tres de la madrugada la luz no se ha esfumado para dejar paso a la oscuridad propia de la noche. Me dispongo a dormir hasta que mis fuerzas regresen para proseguir con el ascenso. 


Tras el amanecer, la luz empieza a ser más intensa. Este hecho hace que me despierte y me proponga continuar la marcha. Así lo hago. Me armo de valor y me encaramo a aquella fría pared que ya, a esa altura, alejada de las bestias, ha recobrado su color blanquecino. Escalo durante horas, y cuando estoy apunto de desfallecer llego a la cima. Una vez allí, me doy cuenta que en esa meseta no había nada. La fugacidad de mi heroicidad solo me permite fijarme en una cosa: la bella caída que tengo frente a mi; pues no he conseguido nada, tan solo alzarme sobre una de las teselas que conforman el mosaico....



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